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Vísperas de Navidad


Familias católicas se reúnen a celebrar el nacimiento de Cristo. ¡Que Jesús no sea un extraño en tu cena de navidad!. 

Ceremonia de Arrullo del Niño Dios

Las familias cristianas se reúnen en la noche del 24 de diciembre, víspera de la Navidad, hacen una rica cena, en la que se acostumbra comer pavo y otros platillos propios de esta época. Se trata de una cena especial, distinta a la de todos los días, ya que se está celebrando el Nacimiento del Hijo de Dios.

Esta costumbre nació en Europa y simboliza la abundancia que Cristo nos trae con su nacimiento.

Antes de la cena, se reúne la familia junto al Nacimiento y se hace la ceremonia de Arrullo al Niño Dios.

Ceremonia para acostar y arrullar al Niño Dios

Preside el Papá o la Mamá.

Papá: Para prepararnos a recibir a Dios, que se hizo hombre para salvarnos, reconozcamos que somos pecadores y que necesitamos su salvación.

Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso, ruego a Santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.

Papá o Mamá: Recordemos lo que pasó aquella bendita noche hace casi dos mil años. Leer Evangelio de San Lucas 2, 1-14.

Todos: Te alabamos, Señor.

Papá: Antes de colocar al Niño Jesús en el Nacimiento, _______(el más pequeño de la familia) va a dárnoslo a besar. (Ya que todos lo hayan besado, se colocará al Niño Dios en el pesebre).

Villancico: Se canta o se escucha mientras se besa al Niño. Al acabar, se hacen las peticiones.

Peticiones:

Papá: Pidámosle al Niño Dios, que así como es el centro de este nacimiento hoy, sea todos los días, el centro de nuestra vida.
Todos: Te lo pedimos, Señor.
Papá: Que Jesús, que pudiendo haber nacido rico quiso nacer pobre, nos enseñe a estar contentos con lo que tenemos.
Todos: Te lo pedimos, Señor.
Papá: Que Jesús, que vino a perdonarnos, nos enseñe a no ser rencorosos con los demás.
Todos: Te lo pedimos, Señor.
Papá: Que Él, que vino a fundar la mejor familia del mundo, haga que en la nuestra reine siempre el amor, la unión y el deseo de ayudarnos mutuamente y a las demás familias.
Todos: Te lo pedimos, Señor.

ORACIÓN PARA LA CENA DE NAVIDAD

Papá: Hoy, Nochebuena, tenemos de manera especial y como centro de nuestra familia, a Jesucristo, nuestro Señor. Vamos a encender un cirio en medio de la mesa para que ese cirio nos haga pensar en Jesús y vamos a darle gracias a Dios por habernos enviado a su Hijo Jesucristo.
Gracias Padre, que nos amaste tanto que nos diste a tu Hijo.
Señor, te damos gracias.
Gracias Jesús por haberte hecho niño para salvarnos.
Señor, te damos gracias.
Gracias Jesús, por haber traído al mundo el amor de Dios.
Señor, te damos gracias.
Señor Jesús, Tú veniste a decirnos que Dios nos ama y que nosotros debemos amar a los demás.
Señor, te damos gracias.
Señor Jesús, Tú veniste a decirnos que da más alegría el dar que el recibir,
Señor, te damos gracias.
Señor Jesús, Tú veniste a decirnos que lo que hacemos a los demás te lo hacemos a Ti.
Señor, te damos gracias.
Gracias María, por haber aceptado ser la Madre de Jesús.
María, te damos gracias.
Gracias San José, por cuidar de Jesús y María.
San José, te damos gracias.
Gracias Padre, por esta noche de paz, noche de amor, que Tú nos has dado al darnos a tu Hijo. Te pedimos que nos bendigas, que bendigas estos alimentos que dados por tu bondad vamos a tomar y bendigas las manos que los prepararon, por Cristo Nuestro Señor, Amén.

Pensamientos para leer en Nochebuena

Si en tu corazón hay un poco más de amor, es Navidad.
Si has decidido perdonar a alguien, es Navidad.
Si buscas a Dios de verdad, es Navidad.
Su aumenta el gozo de tu fe cristiana, es Navidad.
Si en tu alma florece la esperanza, es Navidad.
Si trabajas por la justicia entre los hombres, es Navidad.
Si tienes deseos de vivir y los comunicas a los demás, es Navidad.
Si sabes sufrir con amor, es Navidad.
Si eres perseguido o se ríen de ti por causa del Evangelio, es Navidad.
Si te alegras de ser hijo de Dios en la Iglesia, es Navidad.

(Pbro. José Luis Fernández Martín)
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LA NAVIDAD DE LOS ÁNGELES

 
La Navidad es una maravillosa realidad, una realidad  más grande que lo que la mayor parte de nosotros piensa ya que comprende a todo el conjunto de la Naturaleza y no sólo a la humanidad. Para nosotros, la Navidad es el Nacimiento de Nuestro Señor, el aniversario de Su encarnación física en la Tierra, y a causa de ello, tratamos de hacer de esa época un tiempo de paz y buena voluntad hacia los hombres, de aproximación en la unidad y de amor fraternal. Pero, ¿nos hemos cuestionado alguna vez cómo esa unidad es posible en la Navidad o porqué es en ese tiempo del año cuando los hombres sienten verdaderamente buena voluntad hacia los demás y solamente piensan en dar y no en recibir? La razón para que el “espíritu de la Navidad” sea proverbial y esté tan extendido, es tan genuina y real, que debemos buscar más profundamente para hallar una explicación a ello, que lo que podemos encontrar en la simple conmemoración de la Natividad del Cristo, a Quien tan pocos parecen reverenciar en sus corazones.

Quienes han despertado la visión interna saben que hay una parte oculta en la Navidad que comúnmente el hombre, difícilmente sospecha aunque reaccione bajo su influencia. Debemos recordar que toda la Tierra está multitudinariamente ocupada por seres de huestes súper físicas, ángeles y arcángeles y toda la Compañía del Cielo, que en su mayor parte se encuentran en un nivel evolutivo más elevado que el nuestro y que son responsables de la guía y el control de los innumerables procesos de la Naturaleza.
 
Son sus pensamientos, sentimientos y actividades los que juegan un importante papel en la creación de esa atmósfera tan peculiar de buena voluntad que tanto se nota en Navidad. En esta parte del año toda la Tierra se estremece con las maravillosas fuerzas emanadas de los ángeles y con la bendición del Cristo que desciende en respuesta a la adoración de los ángeles. Durante la estación de Adviento, y desde luego muchas semanas antes, se prepara todo en los mundos internos de varias formas, para la celebración del gran festival. Las influencias se hacen más patentes y más intensas con el paso de los días hasta la llegada del día de Navidad en que se consigue la culminación, y el mundo abre su corazón al Señor como la flor abre sus pétalos al Sol, y una poderosa corriente de amor y poder fluye del del propio Cristo como la encarnación sobre la Tierra de la Segunda Persona de la siempre Bendita Trinidad. 
 
Pero no debemos imaginarnos que sea un nacimiento físico lo que los ángeles celebran con tal poder y alegría en la Navidad. El Señor Cristo es, desde luego, su Señor y Maestro como lo es para nosotros también, pero los ángeles no le consideran como un hombre, sino como un ángel y los actos de Su vida física pertenecen más bien a los humanos que a la concepción angélica de El. Sin duda, toda la concepción angélica de la vida difiere muy considerablemente de la humana. Generalmente, nosotros consideramos al Universo desde el punto de vista de la forma y sólo entonces tenemos en cuenta la vida que la da energía y la anima. Tal es el punto de vista típico humano. Incluso cuando se abre la visión interna y se consigue observar los mundos invisibles, el observador humano todavía mira primero el lado de la forma en esos mundos, y sólo subsecuentemente ve la conciencia funcionando a través de las formas. El punto de vista de los ángeles es exactamente el opuesto. El ángel considera primero la vida o la conciencia, y entonces, como un aspecto secundario, ve la forma en la que la vida tiene su santuario. Esta es la concepción angélica típica. Si, por ejemplo, se mira a un hombre, nosotros veremos primero su cuerpo físico, después el emocional, el mental y el causal, viendo así sus diferentes colores y estriaciones juzgando su carácter y posibilidades internas de acuerdo con la delicadeza y la disposición de ambos. Pero el ángel considerará al hombre desde el punto de vista de la conciencia, después verá hasta qué punto la Vida de Dios se manifiesta a través del hombre, cuantas fuerzas pueden moverse a través de él, y sólo entonces observará la forma de los cuerpos superiores. Esta es una diferencia fundamental de concepción de dos líneas separadas de evolución.

El concepto angélico de la Navidad es también muy diferente del nuestro. Nosotros consideramos la Navidad como el nacimiento de Cristo como un hombre, y es principalmente para nosotros la observancia de una ceremonia, de una forma, incluso en los sermones tradicionales de la Iglesia predomina el aspecto forma de la festividad. Pero los ángeles consideran la Navidad desde el lado de la Vida, como un punto de inflexión de todas las fuerzas de la Naturaleza en cada plano y en cada nivel, como una época en la cual se produce una directa y poderosa emanación de poder creativo y energía espiritual del mismo Dios. La Navidad en el hemisferio Norte (en el cual han nacido todas las grandes religiones y civilizaciones del mundo) tiene lugar justamente después del día más corto de la mitad del invierno, mientras que en algunas partes del hemisferio Sur, se celebra después del día más largo de la mitad del verano, y así, en todo el mundo marca un punto de equilibrio de profundo significado en la vida oculta de la Naturaleza. E! cambio entre las fuerzas negativas que aportan la cesación de vida creadora en el invierno, y las energías positivas y dinámicas que hacen que la Tierra estalle y florezca en primavera, tiene lugar durante la Navidad, siendo así que para iniciar y hacer posible este tremendo cambio de polaridad, se celebra tan alegremente, tanto en el cielo como en la Tierra, la festividad de la Navidad. Es en verdad un nacimiento lo que se celebra, no sólo el nacimiento físico del Cristo en Palestina, no sólo el nacimiento simbólico del Sol, sino el mucho más espléndido nacimiento del Cristo que mora en la Naturaleza, la renovación anual y despertar de la vida creativa que será tan gloriosamente consumada durante la festividad de la Pascua, el supremo triunfo de la luz sobre la oscuridad, de la belleza sobre la forma.

A causa de la unión del Cristo en los cielos con el Cristo, encarnan ambos en la Naturaleza, y en el corazón de los hombres el simbolismo solar, ya que el Sol es siempre el símbolo, e incluso, de alguna forma misteriosa, el verdadero vehículo del propio Cristo, lo que ha figurado de manera prominente en todas las religiones dadas por el Cristo, El Instructor del Mundo, el Sol de la Rectitud. Estas grandes festividades de la Naturaleza han sido observadas por el hombre de edad en edad precisamente porque el hombre es parte de la Naturaleza y comparte su vida oculta, tanto si es consciente de ello como si no lo es.

Los ángeles son ahora los agentes del Cristo en la Naturaleza, ellos controlan y equilibran sus poderosas fuerzas, dirigen su evolución en todos sus numerosos aspectos y actúan como canales e instrumentos de la vida y de la energía de Dios en todo el conjunto de la creación. Los cambios rítmicos de las estaciones son, sin duda, expresiones de la Conciencia de Dios, pero son las Jerarquías Angélicas Sus intermediarios y los responsables de efectuar los cambios en los mundos inferiores. 

La Navidad, por tanto, es una época de enorme actividad en el reino angélico. Las fuerzas de ese reino están temporalmente concentradas en el gran trabajo de preparación para el influjo de la nueva vida, y todos los ángeles, tanto si su trabajo principal está relacionado con la Naturaleza como si no es así, prestan su ayuda a esta gran festividad cósmica. Los ángeles se entregan al servicio del Cristo ayudando a que se produzca este nacimiento interno, observan los cambios con el más profundo interés y entusiasmo y ponen todo su poder en el trabajo, y, naturalmente, evolucionan al obrar así. Esta habilidad para trabajar con los procesos de la Naturaleza es debida al hecho de que la conciencia de la conciencia de los ángeles está dirigida hacia el lado de la vida de la evolución, y, por lo tanto, cuanto tiene que ver con el descenso y la emanación de la vida, en gran medida se produce a través de ellos y está a su cargo.

Hay una diferencia importante entre las influencias que llegan durante la festividad de la Navidad en los hemisferios Norte y Sur. Por varias razones el hemisferio Norte es el centro de la vida en la Tierra y posee los canales de esas energías que conforman la evolución tanto de la Naturaleza como del hombre, mientras que el hemisferio Sur ha sido en muchos aspectos, menos creativo, menos vital en sus fuerzas naturales, un hecho que puede, hasta cierto punto manifestarse, por la diferencia entre las vegetaciones de Australia y de Europa. Existe también diferencia en los ángeles que dirigen la evolución en los dos hemisferios, y hablando en términos generales, se puede decir que las dos mitades de la superficie terrestre, contienen características complementarias, positivas y negativas, que unidas forman un todo perfecto. Mientras en el hemisferio norte es un verdadero nacimiento lo que ocurre en la Navidad, un nacimiento que corresponde muy cercana y bellamente con el nacimiento de un niño pequeño, en el hemisferio sur sucede más bien una profundización de la vida, un posterior descenso de la vida del Cristo en las formas ya preparadas para recibirla, El nacimiento de un niño humano marca el primer contacto del alma con el pequeño cuerpo recién nacido y es un momento de mucha alegría y belleza. Pero una profundización de la vida tiene lugar cuando el niño tiene aproximadamente siete años y el alma sucesivamente pone más y más de ella misma dentro del nuevo vehículo hasta que asume completo control de él en la madurez. Esta es una débil analogía de la diferencia entre la Navidad en los hemisferios norte y sur. En el norte, alegría, amor y belleza son las influencias predominantes. En el sur, se vierten el poder y la fuerza, una verdadera profundización de la Vida del Cristo en la Naturaleza en lugar de Su nacimiento místico. La diferencia de las influencias es notable y de lo más interesante para el estudiante que es capaz de percibirlo.
 
El gran trabajo de la preparación angélica para la Navidad, comienza incluso antes del Adviento y gradualmente llega a su punto álgido hacia el final de Diciembre. Tiene dos aspectos. Uno es el trabajo de abajo hacia arriba, una manifestación del poder de la Vida creadora de Dios que llamamos el Espíritu Santo, un proceso de vivificación de las fuerzas de la Naturaleza, de reconstrucción y de apertura. El otro aspecto es un vertido de arriba a abajo, un verdadero descenso de Dios hijo, un proceso más bien de inspiración y de espiritualización. El primer aspecto se relaciona con la llegada de las tremendas energías del centro de la Tierra, el corazón del mundo, En el que el Espíritu Santo está tan especialmente manifiesto, el poder que se irradia a todo el mundo desde el centro de la circunferencia y que se distribuye por las Jerarquías de Ángeles relacionados con la vida y la evolución de la Naturaleza, para que ellos mismos puedan usarlo en su trabajo de preparación. Esto representa la limpieza, la purificación y las fuerzas creativas que hacen posible el descenso de la nueva vida que prepara al mundo para recibir al Cristo en su corazón. Es interesante notar que a nosotros en nuestras Iglesias se nos instruye acerca de esas mismas fuerzas limpiadoras durante la época de Adviento. Pero el trabajo de preparación no solamente concierne a esos ángeles que están a cargo en especial de las secciones de la superficie de la Tierra aunque ellos tengan un papel muy prominente en ese trabajo, pues se extiende también en muchas inesperadas e interesantes direcciones.
 
Ciertos órdenes de ángeles hacen su trabajo especial al concentrar sus energías en este aspecto de la Vida de Dios y generan por el poder de su pensamiento fuerzas que pueden ser utilizadas por los ángeles de la Naturaleza. Otros, trabajan en los niveles intuicional y emocional y evocan enormes fuerzas por su maravillosa adoración, fuerzas que igualmente se emplean en el trabajo general de preparación. Mientras, otros ayudan al trabajo tomando parte en las ceremonias angélicas que tienen lugar en la Naturaleza en esa época, y el poder generado en sus rituales también se usa en el proceso creativo más arriba indicado. Las ceremonias de la Iglesia que se celebran durante el Adviento, también comparten ese trabajo, y así, la humanidad igualmente se une, aunque sea inconscientemente para la mayoría, en, la poderosa preparación para el nacimiento del Cristo en la Naturaleza. Este es el primer aspecto de la preparación, el aspecto en el que Dios, el Espíritu Santo, está especialmente manifiesto.
 
El segundo aspecto de la preparación angélica se relaciona con el descenso de Dios Hijo, ese poderoso evento que es la faceta característica de la Navidad. Puesto que justo el descenso del Cristo a la encarnación es el propósito principal de la Eucaristía, el de todo el trabajo de la construcción del Templo Místico en los mundos internos, del descenso de poder, amor y devoción por parte de los ángeles y de los hombres, no tiene otro objeto que la preparación de un canal para ese descenso y para la recepción y distribución de las fuerzas ya descendidas tan libremente por el Señor Encarnado. Así, el objeto principal de la Navidad es el nacimiento del Cristo en el mundo de la Naturaleza. Este es el punto central, la culminación hacia la que se ha dirigido toda la larga preparación, y ese descenso es un hecho muy real y maravilloso, pues así como en la víspera de Todos los Santos los mundos internos están especialmente en relación próxima con el mundo externo y así la intercomunicación entre elfos es muchos más fácil que en otras estaciones del año, así, en la Navidad, el Cristo mismo está especialmente cerca de todas Sus criaturas, mucho más cerca que en otras épocas, tanto de los ángeles como de los hombres. Es como si un grado más pleno de poder se hiciera manifiesto, por medio de la Persona de Nuestro Señor el Cristo, procedente de ese otro aspecto de El mismo que es el Verdadero Dios del Verdadero Dios como si la Luz oculta brillara todavía más fuertemente a través de El que es la Luz. Estas cosas son sagradas y difíciles de entender para nosotros, pero al menos podemos decir que en la Navidad los ángeles, y desde luego toda la Jerarquía de la Naturaleza, se acercan especialmente próximos a Nuestro Señor a Quien hacen realidad con la más profunda adoración hacia una definitiva y maravillosa Personalidad como la encarnación del propio Dios en la Tierra. Su Vida desciende en la Naturaleza en formas que no podemos ni lejanamente imaginar, de manera que todo el mundo se llena con Su poderosa bendición y se estremece con Su amor y paz. Por esta razón siempre se ha dicho que la Navidad representa la primera Gran Iniciación, el nacimiento del Cristo en el hombre, pues el descenso del Cristo en la Naturaleza está reflejado en el descenso del Cristo personal, la luz oculta en el hombre, en nuestros propios corazones que es igualmente una manifestación de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad.
 
El mismo aspecto de la Vida Divina se manifiesta en la Naturaleza durante la Navidad, en el hombre en la Iniciación y en la Hueste Angélica durante la celebración de la Sagrada Eucaristía. Así, puede decirse que en Navidad todo el mundo se inicia de nuevo cada año, asciende cada año a niveles de conciencia más ricos nunca antes alcanzados. Verdaderamente, la poderosa energía de Dios, manifestada en la Navidad, se aproxima desde lo alto, el Cielo, y desde abajo, la Tierra, y el mundo todo se regocija por la riqueza de amor y la alegría vertidos tan liberalmente durante esta admirable época.
 
En relación con este segundo aspecto de la preparación, se revelan las más maravillosas facetas de la Navidad. Durante las semanas del Adviento, pero especialmente justo antes de la Navidad, todo el reino angélico deja salir en toda su plenitud su amor y su adoración que ponen a los pies de Nuestro Señor el Cristo, el encarnado Señor del Amor, y la poderosa respuesta que desciende de El, se vierte igualmente sobre la Naturaleza proporcionándola poder de una nueva fuente, de un aspecto reciente de la Vida Divina. Esta maravillosa adoración llega a su punto máximo en la noche de Navidad cuando toda la Tierra se estremece con las olas de adoración que ascienden al Señor de sus incontables huestes de ángeles en todo el mundo, olas que inundan la Tierra con delicado color rosa y heliotropo. En respuesta, desciende el poder del Señor en maravillosa bendición de paz y amor.
 
¿Podemos imaginarnos cómo con toda esta adoración y bendición oculta el “espíritu de la Navidad” se extiende por todo el mundo y los hombres se sientes amablemente predispuestos hacia los demás y hacia Dios? Los ángeles ayudan al hombre en tanto en cuanto puede ser ayudado, intensifican todas sus más elevadas aspiraciones y ponen en práctica las bellas palabras de su himno tradicional: Gloria a dios en las alturas, y paz en la Tierra para los hombres de buena voluntad. Pero incluso esto no es todo, pues el Nacimiento Místico no se celebra sólo en color sino también con sonido, y los grandes ángeles de la música tienen un maravilloso papel que interpretar en la Navidad, propiciando una mayor elevación a su celebración en los mundos ocultos. Pero su música celestial no se parece a la de las arpas y los violines, sino más bien a la del tañido de miríadas de campanas de plata dulcemente entonadas. Cada ángel es, como si así fuera, una campana, cada campana una nota en la poderosa armonía. El tañido de las campanas de la Navidad puede oírse durante todo el Adviento, pero en la noche de Navidad y durante el día siguiente, los ángeles se reúnen alrededor del Señor y todos Sus Espíritus. Todo el coro angélico se une en un glorioso canto y la pomposa música de las campanas repica en un único himno de adoración al Señor del Amor. Esta música atrae a todas las cosas vivas, las junta, armoniza y pone a tono a todo el mundo, le inunda con belleza divina, belleza que se refleja en la de los bosques y las montañas, en los lagos, árboles y flores, y en las hermosas cosas de la Tierra.
 
Esta es la festividad de la Navidad en los mundos internos, una época de maravilloso poder y realización tanto para los ángeles como para los hombres y de íntima comunión con Nuestro Señor el Cristo. Si cooperamos con los ángeles en su trabajo debemos hacer completamente nuestro el “espíritu de la Navidad”, dejando de lado todo egoísmo y todo pensamiento personalista poniendo nuestro corazón y nuestra alma al servicio de los demás. La nota clave de esos días es adoración y amor, adoración al Cristo y amor a nuestros hermanos los hombres en quienes El está velado. Una práctica que será de ayuda a aquellos que desean adentrarse más profundamente en el espíritu de la Navidad, es intentar unir sus conciencias con la Naturaleza tratando de ver alguna bella escena desde el lado de la vida tal y como la observan los ángeles, para darse cuenta de algo de las fuerzas ocultas que la dan forma y la hacen bella, y atraer esas fuerzas dentro de uno mismo. Así podemos experimentar ese sentimiento de unidad, amor y alegría que tan específicamente caracterizan a la Navidad para así abrirnos y ser canales de las fuerzas que se vierten. Sobre todo, debe haber perfecta armonía entre nosotros y los demás si deseamos celebrar la Navidad correctamente ya que ello es condición necesaria se las energías de la Navidad han de fluir a través de nosotros. Ya que el Cristo reina en el corazón de cada hombre, al servir a nuestros hermanos servimos al propio Señor del Amor directa y personalmente según El mismo hace mucho tiempo dijo: 
“Todo lo que hayas hecho a alguno de los más insignificantes de mis hermanos, lo has hecho para mi”. 
 
Dora van Gelder Kunz


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Navidad eres tú



Navidad eres tú cuando decides nacer de nuevo, cada día, y dejar entrar a Dios en tu alma.
El pino de Navidad eres tú cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.
Los adornos de Navidad eres tú cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.
La campana de Navidad eres tú cuando llamas, congregas y buscas unir.
Eres también luz de Navidad cuando iluminas con tu vida el camino de los demás, con bondad, paciencia, alegría y generosidad.
El pesebre de Navidad eres tú cuando te haces pobre para enriquecer a todos y acoges al Niño Dios en tu corazón.
Los ángeles de Navidad eres tú cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor.
Eres también los pastores de Navidad cuando llenas tu corazón con aquel que lo tiene todo.
La estrella de Navidad eres tú cuando conduces a alguien al encuentro del Señor.
Eres también los reyes magos cuando das lo mejor que tienes, sin importar a quién.
La vela de Navidad eres tú cuando decides iluminar.
La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti.
El regalo de Navidad eres tú cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.
La tarjeta de Navidad eres tú cuando la bondad está escrita en tus manos.
La felicitación de Navidad eres tú cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras.
La misa de Navidad eres tú cuando te haces alabanza, ofrenda y comunión.
La cena de Navidad eres tú cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado.
La fiesta de Navidad eres tú cuando dejas el luto y te vistes de gala.
Tú eres, sí, la noche feliz de Navidad cuando humilde y consciente recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni gran aparatosidad; tu sonrisa de confianza y de ternura en la contemplación interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti.








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LLEGADA DEL ESPIRITU DE LA NAVIDAD.


Llega con el solsticio, el espíritu de Navidad, Muchas leyendas e historias alrededor de este Ser de Luz… algunos dicen que es el Ángel que les anuncio a los pastores el nacimiento del Cristo, otros dicen que es un Ser de Luz de otra galaxia, otros le llaman Santa Claus, San Nicolás, Papa Noel.
Lo cierto es, que en realidad se trata de ESA ENERGIA PARTICULAR, EL AURA CRISTICA… IRRADIADA A PARTIR DE LA LUZ Y DEL AMOR, Y QUE NOS LLENA DE ALEGRIA, DE ENTUSIASMO, DE ESPIRITU DE GOZO… DE DESEOS DE COMPARTIR, DE CELEBRAR, DE DISFRUTAR, DE VER NACER A CRISTO DENTRO DE CADA UNO DE NOSOTROS!!!

ES UNA ENERGIA… y se inicia el 21 de diciembre y termina con el nacimiento del niño Dios o de Jesús el 24 de diciembre a las 12 de la noche. Se fusiona en muchas regiones con los cambios de fase lunar y el solsticio.
Se le invoca para que nos invada el deseo de ser generosos, de dar afecto, regalos, a departir con alegría.
El espíritu de navidad es Cristo, es el Universo dentro nuestro… somos todos.
¡¡ El 21 de diciembre es un día muy especial por su vibración magnética!!
Entonces… le demos le la bienvenida al espíritu de navidad a nuestro hogar:
  • La celebración se realizará el día 21 de diciembre entre las 8 y las 12 de la noche; reuniremos a todo el grupo familiar y los amigos que han elegido celebrar con nosotros esta fecha.
  • se sugiere que cada uno de los asistentes lleve algo, ya que así se incrementa la generosidad y se magnifica el Espíritu de Navidad.
  • Nuestra casa debe estar limpia, decorada y bien iluminada, pus la luz es símbolo de la alegría, pureza, de bienestar físico y mental.
  • Pondremos flores frescas y música navideña suave, como villancicos, aguinaldos o parrandas.
  • abramos puertas, ventanas, iluminemos la casa, el pesebre, el árbol de navidad, así sea simbólicamente… llenémonos de Luz!!
  • Brindemos y disfrutemos de una cena con los nuestros , amigos
  • puedes sahumar o colocar esencias de mandarina preferentemente, o almizcle
  • La mesa: velas amarilla, o anaranjadas, frutos secos, y cazuelas con arroz cocido y lentejas, llamando la prosperidad,
  • en el frutero los cítricos naranjas, limones, mandarinas para que recojan energías negativas,
  • las manzanas, y la canela en astillas y los dulces para avivar el amor… 
  •  
ORACIÓN DE BIENVENIDA

(En el momento en que llegaron todos los invitados y antes de comenzar a cenar)

"En nombre de mi Amada y Todopoderosa Presencia YO SOY, doy la bienvenida al Espíritu de la Navidad, quien baja a este planeta con la misión de DAR; te saludo, te amo, te reconozco y te bendigo Maestro Natividad. Te doy las gracias por la maravillosa labor de Amor, Alegría y paz que realizas. Abro las puertas de mi corazón, de mi hogar a tu radiación y te reconozco como huésped privilegiado a quien deseo agasajar. Solicito, acepto, recibo y realizo la abundante provisión para la humanidad, para mi familia, para mis amigos y para mí. Invoco la Ley del Perdón y del Olvido y la Llama Violeta Transmutadora para que consuma, transmute, disuelva y libere con Amor todo lo inarmonioso en mi hogar y en todo el planeta Tierra, para que la Paz, el Amor, la Armonía, el Equilibrio, la Alegría y el Orden Divino, regalos del Amado Natividad llenen mi vida y la de toda la humanidad".

A continuación se hará una breve meditación invocando desde el espacio del Amor al Espíritu d la Navidad, luego cada quien leerá para sí mismo con mucha FE su lista de peticiones que habrá traído preparada a la reunión. Esto se hará antes de la cena y sin haber ingerido licor de ningún tipo en todo el día, pues se trata de un acto espiritual muy íntimo, donde cada quien procurará conservar la mayor pureza y el mayor recogimiento, para alcanzar vibracionalmente al Maestro Natividad y a los ángeles.

Una vez concluida la meditación donde nos acercamos espiritualmente a Natividad, haremos la bendición de las peticiones con la siguiente oración.

ORACIÓN PARA BENDECIR LAS CARTAS DE PETICIONES

"En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en nombre de mi Amado Maestro Natividad, bendigo la Presencia, la Esencia y la Sustancia de Dios en estas peticiones, para que se realicen y se manifiesten, porque sé que serán cumplidas en mí y en toda la Humanidad. Gracias Padre, porque sé que ya está dado".
Ahora se procede a quemar una de las copias de la hoja de peticiones, dirigiéndote mentalmente a los ángeles de la Navidad:
"Ángeles Integradores de la Abundancia, transmitan estas peticiones a mi Amado Maestro Natividad para que me sean conferidas sólo para el Bien, Amor y Perfección en mí y en toda la Humanidad". Puedes irradiar las cenizas al viento si estás en un lugar abierto, o guardarlas en un sobre si te encuentras en un lugar cerrado.
Si se desea, en este momento se puede decir la oración de gratitud y despedida de la llama, la cual dice:
"Gracias a la Presencia de Dios Universal, a sus Ángeles y muy especialmente al Espíritu de la Navidad, quienes nos han asistido este día. Bendita llama, expresión de la esencia luz de Dios, gracias por tu servicio obediente a la humanidad, regresa ahora al centro corazón de la creación para que seas atraída de nuevo a la acción a través de la invocación de la humanidad para expandir los bordes del reino del padre por todo el infinito. En la unidad de toda vida nos inclinamos y damos gracias por la oportunidad de haber participado en este servicio" (se apaga la llama).
Las restantes copias de la carta se colocaran una en el árbol de navidad y se quemara el 24 de diciembre y la otra se guardara con los objetos navideños una vez desarmemos el arbolito para reabrirla el próximo año, el 21 de diciembre y ver aquellos deseos que se han cumplido.
Con la música navideña como fondo, al terminar se reparten abrazos a cada invitado, y sentiremos la luz dorada que se irradia desde el centro del Universo que nos bañará de bendiciones, hay una sensación de Unidad y de Paz.
Los regalos de Natividad vienen en las manos de los ángeles de la Opulencia, de la Prosperidad, de la Abundancia y del Suministro.

♥ Una de las formas simbólicas en que podemos manifestar esa generosidad es celebrando un brindis y una gran cena que compartimos al terminar el ritual de las peticiones. La bebida preferiblemente es el vino rosado, el cual no se tomará en forma exagerada para no perder el sentido espiritual del día tan especial que estamos conmemorando.
♥ La cena se inicia con un brindis en honor a Natividad, luego el resto de la noche y de la Navidad depende de ti.
Poco a poco iras creando tu propia forma de celebrar el día del Espíritu de la Navidad, pero siempre conservando el requisito esencial: Pureza de intención y de corazón.

LISTA DE PETICIONES AL ESPIRITU DE LA NAVIDAD

((Se hace unos días antes… o ese día))

La haremos En los días anteriores al 21 de diciembre.

Comenzamos por respirar rítmicamente para desprendernos de lo cotidiano, con cada respiración nos elevamos por encima de los intereses mundanos. En voz alta, solicita ayuda de Dios, de tu ángel de compañía y del Espíritu de Navidad, hazlo con amor, gratitud y alegría.

De haberse celebrado previamente esta festividad, se recorta cada una de las peticiones de la lista del año anterior y, en la medida en que son incineradas individualmente, el momento es propicio para agradecer a Dios por los deseos cumplidos.

En este estado de regocijo, tomo lápiz y papel (debemos hacer 3 copias, por lo que podemos utilizar papel carbón o hacerlo 3 veces, esto lo hacemos porque 3 es el número de la Trinidad)

Comenzamos a escribir la lista o la carta dirigiéndola al Espíritu de Navidad y luego seguimos con una oración. A continuación comienzas a enumerar cada una de tus peticiones: comienza a pedir por el planeta Tierra, luego por la humanidad, continuo con familiares y amigos y por último las peticiones personales.

PETICIONES ¿Qué y cómo pedir?

Se pueden hacer peticiones de todo tipo, y además, todos cuantos queramos. Tenemos que hacerlas con mucha fe y total seguridad de que serán satisfechas. Se deben redactar con la mente realmente positiva y armoniosamente abierta. No debemos olvidar en ningún momento que Dios quiere conceder todas nuestras peticiones, sea cual fuere la religión que profesemos, ya que Dios está en todos los seres humanos que habitan el planeta.
No debemos olvidar que nuestro amor y generosidad van primero dirigidos a los demás y luego a nosotros mismos. Daremos ejemplos de peticiones según el caso.

-Para el planeta Tierra: paz, equilibrio ecológico, evolución, respeto, protección de flora y fauna, sanación y mucho amor.

-Para la humanidad: Pide que cada ser humano entre en CONCIENCIA, que descubra el Amor Universal dentro del corazón y comience a expresarlo en cada una de las acciones cotidianas, fraternidad entre los seres vivientes, paciencia, prosperidad, sabiduría, comprensión, tolerancia, fe, fuerza, decisión, alegría, conocimiento, salud, creatividad, etc. Pedimos por la paz mundial, la eliminación de guerras y agresiones entre países. Por la desaparición del flagelo de las drogas a nivel mundial. Por qué cese el hambre en el mundo, los prejuicios raciales, la intolerancia, la violencia, la delincuencia y la corrupción. Pedimos por un Gobierno justo, democrático, preocupado por los ciudadanos, con justicia, estado de derecho, libertad d expresión, con una economía sana, emergente y con cada habitante respetando los derechos d los demás, conviviendo en una comunidad pacífica, colaboradora, armoniosa y productiva, con muchas áreas de recreación, alegría y expansión. Pediremos por el descubrimiento de remedio específico para enfermedades incurables.

-Para familiares y amigos: A cada uno le regalaremos un "don", la "cualidad" que lo hará evolucionar, que hará posible que él por sus propios medios logre la felicidad y la evolución espiritual.

A continuación presentamos una lista de los dones a obsequiar sugeridos por los ángeles de la Navidad:
Amor Tolerancia
Salud Belleza
Paz Gratitud
Alegría Generosidad
Conciencia Verdad
Felicidad Propósito Superior
Ternura Responsabilidad
Inteligencia Equilibrio Interno
Paciencia Inspiración Divina
Armonía Eficiencia
Prosperidad Creatividad
Sentido Común Integridad
Fe Compasión
Amistad Comprensión Superior
Valor Honestidad
Constancia Espontaneidad
Unidad Entusiasmo
Comunicación Eterna Juventud
Claridad Éxito
Sinceridad Buen Humor

-Peticiones personales: Piensa con tu corazón, siente muy hondo qué cosas deseas REALMENTE para tu vida, se sugiere ir desde un orden espiritual al material, es decir primero escribe qué deseas para tu evolución espiritual, continuas con tu desarrollo mental, intelectual, siente qué quieres vivir en tu vida emocional, cómo quieres que sean tus sentimientos y finalmente detalla sin ningún tipo de limitaciones qué deseas con toda tu alma ver manifestado en tu vida física, material. Es muy importante sentir cada deseo en el corazón y no en la mente, en el mundo instintivo y no en el racional, porque SOLAMENTE aquellas cosas que deseas con el CORAZÓN, sin limitaciones espirituales o materiales de ninguna especie son las que se realizarán durante el año; al verificar a finales del próximo año las peticiones cumplidas nos daremos cuenta que todo aquello que hemos pedido en forma superficial, lo que no era sentido desde nuestro interior, no se realizó porque simplemente no lo queríamos de verdad, verdad.

Es importante destacar la presencia de las peticiones espirituales, pues tienen mayor fuerza que las materiales, las cuales llegarán por añadidura. Entre las solicitudes que se pueden hacer, unos buenos ejemplos serían: comprensión, armonía (en la pareja, relaciones comerciales o empresariales), salud, el abandono de malos hábitos o vicios, etc. La lista de peticiones es algo muy personal que se ha de guardar celosamente hasta el siguiente año, cuando se hace una evaluación de las solicitudes cumplidas.

PUEDES HACERLE UNA CARTA AL ESPIRITU DE LA NAVIDAD, PUES NO HEMOS DE DESCARTAR LA MAGIA Y EL PODER DE LA ESCRITURA

Al Amado
ESPÍRITU DE NAVIDAD
Presente.

Con Infinito amor te saludo, amado Espíritu de Navidad, dándote las gracias por el honor que me haces al visitar mi hogar, y rogando a tu infinita bondad concederme los deseos que aquí te expreso, para bien del planeta, la humanidad, mis familiares y amigos y de mí mismo.

ORACIÓN
"En nombre del Amado Maestro Jesús, en armonía para todo el mundo, de acuerdo con la Voluntad Divina, bajo la Gracia y de manera perfecta, y en nombre de mi Amada Presencia YO SOY, saludo al Espíritu de Navidad, doy las gracias por su generosidad con las peticiones del año anterior, las cuales me fueron concedidas para beneficio del planeta, la humanidad, mis familiares y amigos y del mío propio. En esta hermosa fecha que estamos viviendo, entrego estas peticiones, para que si está en Ley, me sean cumplidas de manera perfecta. Deseo que Tú Infinito Amor y Bondad acepten mi más grande agradecimiento por estos favores que estoy seguro vas a concederme en el nombre de Dios Todopoderoso".
Por el Planeta Tierra: ________________________________
Por la Humanidad: __________________________________
Para mi grupo familiar: ______________________________
Para mis amigos: ____________________________________
Para mí: ___________________________________________
Bendigo las peticiones aquí expuestas y decreto su real cumplimiento, por todo lo cual doy mis más sinceras muestras de agradecimiento al amado Espíritu de Navidad
(Tu ciudad), 21 de diciembre de 2010
Tu Firma
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

QUE EL ESPIRITU DE LA NAVIDAD, LLEGUE A TU HOGAR, Y TE COLME JUNTO A TUS SERES AMADOS DE ALEGRIA, ENTUSIASMO, DICHA Y PLENITUD




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YO SOY DIOS




Yo soy Dios y hoy estaré manejando todos tus problemas.

Por favor recuerda que no necesito tu ayuda.


Si te enfrentas a una situación que no puedes manejar, no intentes resolverla,

 te pido amablemente que la deposites en la bandeja.

"Algo que sólo Dios puede hacer".

 Me encargaré del asunto en Mi tiempo, no en el tuyo.

Una vez que hayas depositado tu problema en dicha bandeja,

no te aferres más a él o pretendas retirarlo de allí.

El aferrarte o retirar tu problema, solo hará

que se retrase la solución del mismo.


Si fuese una situación que tú consideres puedes manejar por ti mismo,

te pido no obstante, que por favor lo consultes conmigo en oración,

 para que puedas asegurarte de que tomarás la decisión adecuada.


Debido a que yo no duermo nunca ni me adormezco jamás (Salmo 121:1-3),

no hay razón por la cual tengas que perder tu sueño en la madrugada 

a causa de las preocupaciones.


Descansa en Mí (Salmo 62:5,6). Si deseas contactarme, 

estoy a la distancia de una oración.

Además considera lo siguiente: Se feliz con lo que tienes.

encuentras difícil el dormir por las noches,

 recuerda las familias desamparadas que no tienen un lugar

bajo el cual dormir.


Hay gente en este mundo para quienes tan solo manejar es un privilegio.

¿Has tenido un mal día en el trabajo?

Piensa en aquellos que están por años sin poder conseguir uno.

¿Estás descorazonado/a por una relación sentimental deteriorada?


Piensa en aquellos que no saben lo que es amar y que jamás han sido amados.

¿Te entristeces porque se termina el fin de semana?


Piensa en la mujer con vestidos raídos, que trabaja 12 horas al día lavando

 ropa ajena, a fin de alimentar a sus hijos.

¿Se dañó tu vehículo en medio de la carretera y lejos de toda ayuda posible?

Piensa en los parapléjicos que con el mayor gusto tomarían tu lugar

 por caminar la distancia.

¿Has notado que te aparecen nuevas canas?


Piensa en los enfermos de cáncer bajo quimioterapia, que desearían tener tu cabello.

¿Has llegado a los 30 y te has enfrentado a una terrible pérdida y te preguntas:

Cuál es el propósito de esta prueba?

Se agradecido. Existieron muchos que no vivieron hasta esa edad para averiguarlo.

¿Te encuentras en un momento de la vida con que eres objeto de la amargura,

 ignorancia, pequeñezo envidia de la gente?


Recuerda, ¡las cosas podrían ser peores!, tú podrías ser uno de ellos.

¿Sientes que no ayudas a los demás como quisieses?

Parte de la solución está en tus manos; envíales este mensaje,

 podrías sin quererlo iluminar el día de alguien más.



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